Hace más de dos siglos Gabriel de Cáceres Muñoz abrió su despacho de abogados en la plaza de San Esteban de Segovia. Gabriel fue un hombre de su tiempo, un ilustrado con  gran presencia en la vida pública de la ciudad. Presidente de la Caja de Ahorros de Segovia, de la Diputación Provincial y Decano del Colegio de Abogados, entre otras cosas.

Lo que no sabía Gabriel es que dos siglos después, sus descendientes seguirían dedicados a la abogacía, lo que hace que el nombre de la familia Cáceres esté definitivamente asociado al Derecho en Segovia.

Cáceres Abogados ha sabido mantenerse en la  primera fila de la actualidad jurídica. A lo largo de estos dos siglos hemos conjugado la actuación profesional en grandes procedimientos como el del Síndrome Tóxico, en el que representamos a la totalidad de los afectados de la provincia de Segovia, con otro tipo de asuntos de toda índole que nos han llevado a actuar ante los Tribunales de todo el país y a comparecer en todo tipo de procedimientos no judiciales, siempre en defensa de los intereses de nuestros clientes.

Todo esto nos ha llevado a adquirir un triple compromiso: con nuestros clientes, con nosotros mismos y con nuestra profesión, basado en el respeto y el amor hacia una tradición centenaria a la que miramos continuamente para aprender, y al mismo tiempo, con una idea de la Abogacía abierta y moderna, repleta de retos que nos apasionan y con una clara vocación de servicio. Nuestro compromiso implica dar lo mejor de nosotros mismos en la atención a nuestros clientes, ser concienzudos hasta el límite en la realización de nuestro trabajo y vivir con apasionadamente nuestra profesión, en el convencimiento de que nuestro mejor activo es la pasión que sentimos por lo que hacemos.